Será el martes 28 de abril a las 19h y será retransmitido para toda España a través de Radio María.

La Hermandad de la Flagelación de Gandía acogerá en su sede social (C/Abadía, 7 – al lado de la Insigne Colegiata de Gandía) la retransmisión del Rezo del Santo Rosario por las ondas de Radio María.
Será el martes 28 de abril a las 19h, y así las cosas, la Hermandad de Jesús atado a la columna se convierte en la primera de España en acoger y retransmitir el rezo del Santo Rosario por Radio María.
“Para nosotros es importante cuidar y promover espacios de oración y encuentro con el Señor”, han señalado desde la Hermandad de la Semana Santa de Gandía, “pero también es una forma de promocionar todo lo que somos y todo lo que hacemos, y que ello tenga un eco en todo el territorio nacional”, han añadido.
Hermandad de la Flagelación de Gandía
La Hermandad de la Flagelación cuya sede canónica esta en nuestra Insigne Colegiata es una de las más antiguas de Gandia. Desde 1821 hay indicios de su existencia, aunque fue refundada en 1952.
El 5 de marzo de 1951 después de varias reuniones en los locales de la Hermandad Sindical de Labradores, de la que entonces era presidente Marcos Peris Durá se constituyó la Hermandad. La aprobación canónica vendría en el año 1952. En dichas asambleas se asignó como madrina de la misma a doña Concha Serrano de Monzó.
El Cristo procesional fue regalado por la madrina mencionada, como dato curioso la columna se extrajo de la misma cantera de la que se obtuvo la piedra para ampliar la Colegiata en el siglo XVI por la duquesa María Enríquez de Luna, abuela de san Francisco de Borja.
La obra fue esculpida (anda e imágenes) por el prestigioso escultor Antonio Sanjuan Villalba.
Es característico de esta Hermandad su carácter penitencial pues consta de dos secciones: la de capuchinos y la de penitentes.
La de penitentes es llamativa porque procesionan descalzos con unas cadenas de 50 kilos atadas a los pies y un farol. Algunos de ellos portan cruces de madera y una escalera. El silencio y el ruido de las cadenas al paso de los penitentes crea un ambiente y clima sobrecogedor que llama a la penitencia y a la oración.
Es tradición de la cofradía que se reserven veinte plazas para penitentes anónimos. Son gente anónima que tras haber hecho una promesa piden a la Hermandad procesionar ofreciendo sacrificios y oraciones a Dios Nuestro Señor.