IMG_0924

El Preventorio recibe un donativo de la Hermandad del Silencio

Recibieron también donativos Caritas Interparroquial, los Franciscanos y el Comedor Social.

La Hermandad del Silencio de Gandia celebró el pasado domingo 9 de julio la comida de fin de ejercicio. Una jornada de convivencia que se convocó en el Preventorio Infantil Nuestra Señora del Amparo, y en la que se aprovechó para donar el beneficio de la lotería de Navidad a acción social.


Las Hermandades de la Semana Santa de Gandia, y en este caso la Hermandad del Silencio, son sensibles a las necesidades de las entidades de la Iglesia Católica en Gandia. Por eso al recibir un beneficio de 1.600 euros se decidió en asamblea donar ese dinero obtenido para ayudar a las necesidades de las entidades sociales de la ciudad, tal y como señaló el Hermano Mayor de la misma, Alex Rabadán.


Cada entidad recibió una aportación de 400 euros. Para el abad de Gandia, Ángel Saneugenio, que acudió a la jornada como presidente de la Fundación del Preventorio Infantil Nuestra Señora del Amparo, fue un motivo de agradecimiento, y recalcó que “el Preventorio es de los fieles de Gandia, mucho más de la Semana Santa, la cual es patrono de la Fundación.” Por eso al ayudar al Preventorio no están ayudando a una entidad de “otros”, sino a “una entidad que es suya.”


También Juan José Monfort, presidente de la Caritas Interparroquial de Gandia, “ayudando a Caritas se ayuda a las personas, haciendo posible que esa ayuda llegue, más allá de dónde llegan las instituciones públicas.”


Por último, Tere Más, voluntaria del Comedor Social, recalcó que “ahora en verano también se sigue ayudando y dando de comer a centenares de personas, en concreto, sobre 180 o 200 personas diarias, y por eso este dinero, nos es más que provechoso.”


Los Hermanos Franciscanos no acudieron a la cita, excusando su asistencia, aunque sí se les ha hecho llegar el donativo.


Para el Hermandad del Silencio, más que una decisión esporádica fue algo propio de su entidad como cofradía, así se demostró también durante toda la jornada y posterior comida, en la que los cofrades pudieron desearse un buen verano y esperar ya el comienzo del curso siguiente.

Los comentarios están cerrados.