El Arzobispo de Valencia preside la celebración de Santa Clara

El Abad de Gandia, Ángel Saneugenio, concelebra junto a una decena de sacerdotes vinculados a Gandia o al Real Monasterio.

Foto: Miguel Pérez // COPE Onda Naranja

Según ha informado la cadena de radio COPE Onda Naranja, la capilla del Real Monasterio de Santa Clara se vió abarrotada. Se tuvieron que buscar sillas auxiliares y aún así hubo gente que siguió la eucaristía de pie e incluso desde la calle. De esta forma se vivió con intensa fe la misa que, presidida por el Arzobispo de Valencia monseñor Enrique Benavent, celebró ayer tarde en el día de la onomástica de Santa Clara.

Junto al Arzobispo de Valencia se encontraba el Abad de Gandia y capellán del Real Monasterio de Santa Clara, Ángel Saneugenio; concelebraron también una decena de sacerdotes vinculados a Gandia o al convento de las clarisas, entre ellos el recién nombrado Vicario Episcopal Juan José Monfort o el director espiritual José Tomás, así como el rector del Beato Andrés Hibernón, Erivelton Alves.
 
La veneración a la Santa en Gandia, con la emblemática e histórica congregación de Hermanas Clarisas; el amor que sienten los gandienses por la labor que han realizado desde su llegada a la ciudad; y la devoción que se le tiene en la capital de la Safor se unieron ayer para llenar la iglesia del Real Monasterio de Santa Clara a pesar del sofocante calor que reinó toda la tarde con temperaturas de entre 37 y 39 grados debido a la ola de calor que azotó ayer la Safor.

Foto: Miguel Pérez // COPE Onda Naranja

La comunidad religiosa ha celebrado desde el pasado viernes el Triduo, ayer, lunes, cerrará los actos con la solemne eucaristía.

Chiara d’Assisi, nacida Chiara Scifi; Asís, Italia, (16 de julio de 1194-Asís, 11 de agosto de 1253) fue una religiosa y santa italiana. Seguidora fiel de san Francisco de Asís, con quien fundó la segunda orden franciscana o de hermanas clarisas, Clara se preciaba de llamarse «humilde planta del bienaventurado padre Francisco».

Después de abandonar su antigua vida de noble, se estableció en el monasterio de San Damián el resto de sus días.Es la única mujer que redactó una regla de vida religiosa para mujeres. En su contenido y en su estructura se aleja de las tradicionales reglas monásticas. Sus restos mortales descansan en la cripta de la basílica de Santa Clara en Asís.

Fue canonizada tan solo dos años después de su fallecimiento, por el papa Alejandro IV.

Foto: Miguel Pérez // COPE Onda Naranja

Fuente: COPE Onda Naranja

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